¿Blindaje? ¿Y en el quirófano?
Usted, que se interesa por la prevención de infecciones, podrá tener varias reacciones al leer este título: desde pensar que el quirófano no se puede blindar, hasta decir “me interesa, ¿cómo se blinda?”. O quizá, si usted no está en prevención de infecciones, pensará que nos hemos involucrado con el quirófano como un sitio seguro ante la guerra. Bueno, eso sí sería erróneo.
Cualquiera que sea su reacción, le invito a seguir leyendo. Este blog lo sorprenderá.
Iniciemos con un dato:
Está sólidamente documentado que la desinfección ambiental mediante luz ultravioleta (UV), particularmente UV-C (200–280 nm) y sistemas de xenón pulsado (PX-UV), reduce la contaminación microbiana en quirófanos y tiene impacto en la prevención de infecciones asociadas a la atención de la salud (IAAS) e incluso en la detención de brotes.
Base biológica:
La luz UV-C ejerce su efecto germicida mediante daño fotoquímico directo al ADN y ARN microbiano, induciendo dímeros de timidina que inhiben la replicación celular y bacteriana.
Desde la perspectiva de control de infecciones:
- Aumenta la probabilidad de alcanzar umbrales microbiológicos aceptables en superficies de alto contacto.
- No sustituye la limpieza manual, pero puede actuar como una intervención de estandarización al reducir la variabilidad del desempeño humano durante el proceso de limpieza.
¿Cuál es la evidencia cuantitativa relevante en quirófanos y áreas críticas?
- Reducciones de hasta 70% en la carga microbiana superficial después de ciclos cortos de UV-C en quirófanos, incluso cuando la limpieza manual previa fue subóptima (The Journal of Hospital Infection, 2022; BMC Infectious Diseases, 2017; American Journal of Infection Control, 2018).
- Disminución significativa de superficies no conformes con estándares higiénicos tras la implementación de robots UV-C en áreas críticas (International Journal of Environmental Research and Public Health, 2019; 2023).
- Eficacia demostrada frente a patógenos de alta persistencia ambiental, incluyendo Clostridioides difficile y Klebsiella pneumoniae, cuya eliminación puede ser incompleta con desinfectantes convencionales.
- Una revisión sistemática reciente en The Journal of Hospital Infection (2025) reporta reducción en infecciones asociadas a la atención de la salud tras la integración de tecnologías UV dentro de programas estructurados de control de infecciones.
Ahora usted se preguntará: ¿esto se traduce en la prevención de infección de sitio quirúrgico?
Ahí es donde encontramos impacto. Algunos ejemplos:
- Intervenciones perioperatorias estructuradas que integran UV como parte de un paquete multimodal (Anesthesia and Analgesia, 2020).
- Evaluación de sistemas de desinfección ambiental con luz visible continua asociados con reducción de contaminación microbiana y eventos infecciosos en quirófanos ortopédicos (American Journal of Infection Control, 2019).
- En México se encontró que la luz UV-C, específicamente UVDI, se utilizó en quirófano y detuvo un brote de Staphylococcus aureus oxacilino resistente asociado al quirófano, incluso cuando las prácticas inadecuadas de desinfección no habían cambiado.
¿Desea adquirir esta tecnología?
La decisión debe evaluarse bajo criterios de:
- Costo-efectividad, mayor en sitios con brotes recurrentes o alta incidencia de IAAS.
- Reducción de variabilidad operativa, estandarizando procesos de higiene ambiental.
- Capacidad de respuesta ante alta demanda quirúrgica o contingencias epidemiológicas, dado el corto tiempo de desinfección y la alta eficiencia de sistemas como UVDI.
Conclusión
El concepto de “blindaje en el quirófano” no tiene respaldo terminológico en la literatura científica. En contraste, la desinfección ambiental con luz ultravioleta constituye una intervención validada, con evidencia reproducible de reducción significativa de la carga microbiana y potencial disminución de infecciones asociadas a la atención de la salud cuando se implementa como parte de un programa integral de control de infecciones en quirófanos.
En entornos de alta complejidad quirúrgica, estas tecnologías representan una herramienta técnicamente sustentada para fortalecer la seguridad del paciente y la resiliencia hospitalaria.
Nota:
La literatura coincide en un punto metodológico importante: la mayor efectividad ocurre cuando la luz UV se integra dentro de un programa integral de control de infecciones, no como una intervención aislada.