Fecha de publicación: 28/05/2025

Hablemos de… Bacterias

Hablemos de… Bacterias

¿Cuáles son las bacterias frecuentes en las infecciones adquiridas en el hospital en México y qué puede esto significar?

De acuerdo con la Red Hospitalaria de Vigilancia Epidemiológica, en el boletín de enero de 2022 los principales microorganismos aislados en las IAAS son bacterias. (1) En términos generales ocupan cerca del 80%, en el siguiente orden: Escherichia coli, Klebsiella, Pseudomonas, Acinetobacter y Staphylococcus aureus.

Son bacterias comunes en hospitales. Todas ellas tienen potencial de resistencia a antibióticos alto; todas están entre las primeras causantes de muertes por resistencia bacteriana en el mundo y el ascenso es preocupante. (2) Es deber moral, profesional y humano evitarlas.

De acuerdo con el principio de Pareto, si atacamos el 20% de las causas podemos solucionar el 80% de los problemas. Así las cosas… este 80% de “problemas” nos podrá indicar algo acerca de dónde situar ese 20% de causas. Identificar y comprender a estas bacterias, sus hábitats y su comportamiento es esencial para abordar los factores comunes que contribuyen a su proliferación.


¿De dónde vienen estas bacterias?

Escherichia coli y Klebsiella son componentes normales de la flora intestinal humana, (3) mientras que Pseudomonas y Acinetobacter se encuentran predominantemente en entornos hospitalarios y no son habituales en el organismo humano. (3)

Aunque cada una puede encontrarse en distintos tipos de infección, comúnmente:

  • E. coli se asocia a infección de vías urinarias.
  • Pseudomonas puede sobrevivir en soluciones inyectables.
  • Acinetobacter puede causar neumonía asociada a ventilador. (4)
  • Staphylococcus aureus puede formar parte de la flora normal de la piel, pero también puede actuar como bacteria oportunista. Se asocia por tanto a infecciones de tejidos blandos, aunque también ha causado otros tipos de infecciones, como bacteriemia o neumonía, con mortalidad muy alta. (5)

Las cinco pueden ser parte de la flora transitoria y las cinco pueden habitar superficies inanimadas por varios meses. (6)

De esta manera, hay tres habitantes normales del ser humano y dos habitantes predominantes de superficies/entornos que están ocasionando IAAS. Para ocasionar una IAAS, fueron depositados en un sitio corporal normalmente estéril, sin una barrera inmunológica (por ejemplo, heridas posquirúrgicas), o en una cantidad en la que no deberían estar e infectan, enferman y potencialmente pueden matar en algunos casos. (1-6)


¿Cómo pueden llegar al paciente desde otro humano?

La respuesta es clara: desde la parte del cuerpo que ese ser humano utiliza para tocar: las manos. (Bueno, también desde los dispositivos… y los dispositivos se contaminan con las manos). (7)

A menos que vengan contaminados desde fábrica (lo cual ocurre, pero es más bien raro), la buena noticia es que el simple lavado o desinfección de manos correctos acaba con cualquier bacteria, por resistente que sea.

El lavado es exitoso si se realiza por más de un minuto con agua y jabón seguros, y la desinfección (si se hace con productos base alcohol al 60–80%) disminuye 3 logaritmos la carga bacteriana de manos. (7)

Por lo tanto, SIEMPRE —pero SIEMPRE— que se toca o se va a tocar a un paciente, o se realizará un procedimiento, hay que hacerlo; también al tocar el entorno (léase: 5 momentos de higiene de manos). (7)


El entorno también importa

El entorno… en el entorno entonces se encontrarán otras bacterias (o esas mismas). Así, el entorno deberá siempre estar limpio o desinfectado, al menos donde más se toca. (8)

(Queda aún por establecer la función del aire en la transmisión… pero ese es otro tema con predominio en otros microorganismos.)

Por lo pronto: limpiar, asepsia o desinfección, repetir… limpiar, asepsia o desinfección, repetir… parece ser el mantra que evitaría que la “pandemia” por estas bacterias que pueden ser multirresistentes (y muchas otras más) crezca.


Nota final

En limpieza, desinfección e higiene de manos: dar el ejemplo, fomentar, hacer y agradecer a quien nos lo recuerda puede salvar vidas.


Referencias

  1. Red Hospitalaria de Vigilancia Epidemiológica. Boletín RHoVE Primer Trimestre del 2023. https://www.gob.mx/salud/documentos/boletin-epidemiologico-rhove-2023 (accesado el 15 de mayo de 2024).
  2. Antimicrobial Resistance Collaborators. Global burden of bacterial antimicrobial resistance in 2019: a systematic analysis. The Lancet. Vol 399.
  3. Min Wu, Xuefeng Li. Chapter 87 – Klebsiella pneumoniae and Pseudomonas aeruginosa. En: Molecular Medical Microbiology (Second Edition). Academic Press, 2015. https://doi.org/10.1016/B978-0-12-397169-2.00087-1
  4. María Carmen Fariñas, Luis Martínez-Martínez. Infecciones causadas por bacterias gramnegativas multirresistentes… Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica. 2013;31(6):402-409. https://doi.org/10.1016/j.eimc.2013.03.016
  5. Salazar de Vegasa, Elsa Zuleima; Nieves, Beatríz. (2005). Acinetobacter spp: Aspectos microbiológicos, clínicos y epidemiológicos. Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología, 25(2), 64-71.
  6. van Hal SJ, Jensen SO, Vaska VL, Espedido BA, Paterson DL, Gosbell IB. Predictors of mortality in Staphylococcus aureus Bacteremia. Clin Microbiol Rev. 2012;25(2):362-86. doi: 10.1128/CMR.05022-11. PMID: 22491776; PMCID: PMC3346297.
  7. Katzenberger RH, Rösel A, Vonberg RP. Bacterial survival on inanimate surfaces: a field study. BMC Res Notes. 2021;14:97. https://doi.org/10.1186/s13104-021-05492-0
  8. WHO Guidelines on Hand Hygiene in Health Care: First Global Patient Safety Challenge Clean Care Is Safer Care. World Health Organization; 2009. PMID: 23805438.
  9. Cobrado L, Silva-Dias A, Azevedo MM, Rodrigues AG. High-touch surfaces: microbial neighbours at hand. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2017;36(11):2053-2062. doi: 10.1007/s10096-017-3042-4. PMID: 28647859; PMCID: PMC7087772.