La prevención de infecciones se ha centrado en medidas que dependen del comportamiento humano, tales como higiene de manos, limpieza hospitalaria, desinfección y paquetes preventivos; o que deben realizarse en el paciente (descolonización, antisepsia, profilaxis antimicrobiana, evitar catéteres o dispositivos, o minimizar su duración). La evidencia del impacto de todas estas medidas en las infecciones asociadas a la atención de la salud es abrumadora. Sin embargo, el cambio de comportamiento es difícil de lograr y mantener; alcanzar un adecuado apego es una labor diaria tanto del personal de salud como del prevencionista.
Sabemos desde la escuela de medicina o enfermería que las enfermedades diarreicas pueden incrementarse durante el verano, así como las enfermedades respiratorias causadas por virus estacionales aumentan en el invierno. Pero, ¿en el microambiente hospitalario aumentan también las IAAS?
Al consultar PubMed encuentro algunas publicaciones (1-4) que pueden ayudar a contestarlo. Rodrigues (4), en 2018, en un hospital de 450 camas en Sao Paulo, encontró que las IAAS causadas por bacterias como Klebsiella, Pseudomonas y Acinetobacter se asocian al verano. Estudiaron factores propios del paciente (dispositivos, edad, comorbilidades) y, aun considerando estos, la asociación con verano persistió. En el periodo reportado, las variaciones de temperatura rondaban entre 3 y 10 °C (5).
Años más tarde, Schwab y colaboradores (1), en 2020 (Alemania), realizaron un estudio en varios hospitales y una revisión de la literatura con más de mil pacientes; los hallazgos se repitieron: cuando la temperatura era >20 °C, el riesgo de infección del torrente sanguíneo asociada a catéter o de infección de vías urinarias causada por gramnegativos era mayor al compararlo con temperaturas <5 °C. En su artículo se observa una curva interesante en la que la temperatura y las IAAS siguen el mismo patrón de ascenso y descenso: de 0 a 20 °C y de 9 a 16 infecciones por 1,000 días-paciente, lo que equivale a 1–2 infecciones/1,000 días-paciente por cada grado de temperatura. Los autores atribuyen el riesgo a cambios en el microbioma del intestino y de la piel en verano, aunque aceptan que es un tema complejo.
Otro estudio más reciente (2), en 2022, también alemán, llega a conclusiones similares, aunque la asociación con la humedad es inversa a lo reportado previamente (3). Nuevamente, en este estudio, las tasas de infecciones del torrente sanguíneo fueron alrededor de 9 por 1,000 días-paciente. De manera relevante, estos incrementos se asociaron a temperaturas externas y no tuvieron relación con la temperatura dentro de las habitaciones de los pacientes, las cuales solían estar climatizadas con aire acondicionado (1, 3-4).
En un par de tesis de pediatría realizadas hace varios años en la CDMX (6-7), en las que se analizaron cinco años de IAAS en un centro de referencia, no se encuentra asociación con el clima. Es notable que las tasas reportadas en estas tesis eran mucho menores (alrededor de 1 contra 7 u 8 por 1,000 días-paciente) y la variabilidad climática también era menor; la temperatura rara vez superó los 20 °C.
Las temperaturas óptimas para el crecimiento de gramnegativos rondan entre 32 °C y 36 °C, por lo que puede ser esperable que, cuando la temperatura ambiental se acerque a estos rangos, las bacterias se reproduzcan mejor. Sin embargo, las medidas de prevención (higiene de manos, asepsia, limpieza y desinfección adecuadas) han demostrado disminuir la carga bacteriana en superficies, con la subsecuente disminución de la tasa de IAAS a valores cercanos a cero en países de climas diversos.
Es cierto que el calentamiento global puede generar aumentos importantes de temperatura, con los que se ha descrito incremento en IAAS. La lógica podría indicar que añadir higiene de manos al ingresar de un clima cálido a otro templado (por ejemplo, desde la calle hasta el nosocomio) pudiera ser necesario. Sin embargo, lo principal parece recaer en que, como prevencionistas, personal de salud, pacientes o familiares, intensifiquemos las medidas de prevención ahora que el clima cálido parece arreciar. Una vez que ceda, continuar buscando evitar cada una de las IAAS, no solo por su morbilidad, mortalidad y costos, sino también porque estos cambios asociados al clima, si es que alguna vez ocurren, se han descrito con tasas de IAAS menores de uno.
Por último, las consideraciones para combatir el cambio climático que, como seres humanos conscientes, debemos seguir y conocer, pueden contribuir igualmente a disminuir, de manera indirecta, el riesgo de IAAS. Vivimos en un mundo conectado en el que considerar la salud del ambiente, de los hospitales, de los seres humanos y del planeta en general también es labor del prevencionista.
*IAAS: Infecciones asociadas a la atención de la salud.
Referencias
- Schwab F, Gastmeier P, Hoffmann P, Meyer E (2020). Summer, sun and sepsis—The influence of outside temperature on nosocomial bloodstream infections: A cohort study and review of the literature. PLoS ONE 15(6): e0234656. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0234656
- Blot K, Hammami N, Blot S, Vogelaers D, Lambert ML. Seasonal variation of hospital-acquired bloodstream infections: A national cohort study. Infect Control Hosp Epidemiol. 2022 Feb;43(2):205-211. doi: 10.1017/ice.2021.85. Epub 2021 May 12. PMID: 33975668. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33975668/
- Caldeira SM, Cunha AR, Akazawa RT, Moreira RG, Souza Ldo R, Fortaleza CM. Weather parameters and nosocomial bloodstream infection: a case-referent study. Rev Saude Publica. 2015;49:19. doi: 10.1590/S0034-8910.2015049005438. Epub 2015 Mar 31. PMID: 25830871; PMCID: PMC4390072. https://doi.org/10.1590/S0034-8910.2015049005438
- Rodrigues FS, Clemente de Luca FA, Ribeiro da Cunha A, Fortaleza CMCB. (2018). Season, weather and predictors of healthcare-associated Gram-negative bloodstream infections: a case-only study. Journal of Hospital Infection. doi:10.1016/j.jhin.2018.06.015 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29940215/
- Medio Ambiente. Conagua. Temporada de Calor 2024. Gerencia de Meteorología y Climatología. 2024.
- Onuma Okamoto B. Asociación de temperatura ambiental con la incidencia de bacteriemias por microorganismos gram-negativos nosocomiales. Tesis (Pediatría), UNAM, 2021. https://tesiunam.dgb.unam.mx/F/YB8VVPA4MQ3P6HA3JIIT6EYGVYAGNEUUG96IX144AQB9BQ7F6H-01020?func=full-set-set&set_number=058832&set_entry=000001&format=999
- Martínez Cruz K. Tendencias estacionales de las infecciones nosocomiales. Tesis (Pediatría), UNAM, 2021. https://tesiunam.dgb.unam.mx/F/YB8VVPA4MQ3P6HA3JIIT6EYGVYAGNEUUG96IX144AQB9BQ7F6H-15623?func=full-set-set&set_number=058850&set_entry=000002&format=999